Hace apenas unos días la Fiscalía General de la República, a través de la Policía Federal Ministerial, advirtió que continúa la difusión de videos que incluyen imágenes violentas y de contenido perturbador que asociados al #MomoChallenge. Este movimiento ha sido discutido desde mediados de 2018 y, aunque el número de afectaciones relacionadas son mínimas, se busca sensibilizar a los adultos sobre las medidas para proteger a un niño que tiene interacción con Internet.

El grupo National Online Safety (NOS), describe la existencia de un personaje llamado Momo, que a través de mensajes WhatsApp persuaden a menores para que se comuniquen vía telefónica y sigan algunas instrucciones en tono de desafío. La misma situación se presenta en videos de YouTube cuyo contenido aparente es de dibujos animados, pero está combinado con escenas sangrientas y sensibles para los niños.

Momo no es una situación temporal, sino más viene una alerta que pone en evidencia, por un lado, que la red está llena de contenidos inapropiados entre la violencia y los contenidos sexuales explícitos. Y por el otro, el hecho de que es común que los niños puedan acceder a cualquier motor de búsqueda y con solo una palabra pueden estar expuestos a imágenes, videos o textos destinados al público adulto, situación que puede confundirlos o desinformarlos.

Se vuelve importante realizar acciones de supervisión y establecer un diálogo abierto con los menores sobre las implicaciones de compartir información con personas desconocidas o seguir instrucciones riesgosas en redes sociales solo para formar parte de un grupo. Como parte de las estrategias de cultura digital, se debe concebir el uso de herramientas de control parental en los dispositivos que usan los niños. Las apps, configuración o programas de control parental ayudan a:

  1. Limitar el acceso a contenidos inapropiados según la edad.
  2. Regular el tiempo de uso de los dispositivos.
  3. Realizar un seguimiento de las actividades del menor en Internet.
  4. Evitar sitios web que ponen en riesgo los equipos.
  5. Relacionarse de forma segura con las tecnologías.
  6. Detectar comportamientos violentos e inapropiados del menor.

Internet es una geografía compartida y es vital que generemos esquemas de navegación seguros, de este modo independientemente de si se trata del #MomoChallenge o cualquier reto, un niño informado sabrá cómo actuar y además estará respaldado por el control parental.